Sudden stop e inflación del 80%: la predicción de J.P. Morgan tras el ajuste de Milei y Caputo
La entidad comandada por Jamie Dimon lanzó una incendiaria evaluación de las medidas económicas en la Argentina. Cree que la inflación puede bajar al 5% para el final del 2024 pero a costa de una caída abrupta de la actividad.

Las repercusiones de las medidas del ministro de Economía argentino Luis «Toto» Caputo lanzó en las últimas horas (una fuerte devaluación y un ajuste de la economía) provocará una caída abrupta de la economía y una inflación acumulada del 60% entre diciembre y enero. Ese es el diagnóstico del J.P. Morgan, el banco dirigido por Jamie Dimon que pronostica una caída del PBI del 3% como mínimo para el 2024.
El banco, también con el argentino Daniel Pinto como la mano derecha de Dimon, cree que la inflación se disparará en el primer trimestre del año próximo. Si bien esperan que los precios trepen al 80% en dos meses, se esperanzan en que esos sean los picos y que vaya cayendo en el transcurso del año. De hecho, dicen que «si es correctamente ejecutado» el plan, entonces la inflación podría desacelerar en el segundo trimestre del 2024.
«Nuestro escenario base es que la inflación en 2024 sea en promedio del 15,3% mensual en el segundo trimestre, un 6,9% en el tercero y 4,3% en el cuarto», estima J.P. Morgan.
Sin embargo, la economía resintiría el fogonazo inflacionario. El banco de Dimon y Pinto apunta que habrá un sudden stop de la economía. Esto es, una caída abrupta del nivel de actividad. «Habrá un sudden stop por el impacto de las correcciones de los precios relativos en los ingresos disponibles, así como el ajuste fiscal», remarca la entidad líder. Así, prevén una caída del PBI del 3% con riesgo a que caiga aún más.
Para J.P. Morgan habrá al menos un retoque al plan económico presentado por Caputo (que trabajó en esa entidad como jefe de trading para América latina) en el segundo trimestre del año próximo una vez que las reservas internacionales comiencen a reponerse mediante exportaciones de soja.

En primer lugar, dicen que el hecho de que el ajuste fiscal se base de manera relevante en una mayor recaudación tributaria (43% del total) hace que ajuste dependa mayormente de la recaudación. «Eso puede generar algunas dudas, en particular debido al carácter temporal de algunos impuestos, así como la necesidad de aprobación del Congreso», advierte.
En segundo lugar, recuerda que la todavía fuerte corrección a la baja del gasto real «aún debe evaluarse a través del prisma de la tolerancia social». Esto es fundamental para que finalmente el plan Milei no sucumba en las calles por las protestas que podría generar.
Por último, J.P. Morgan habla del riesgo de mantener las restricciones cambiarias actuales que podrían hacer que la inflación borre rápidamente la corrección nominal del tipo de cambio. «Es posible que se requiera una nueva corrección cambiaria para finalmente migrar a un sistema de tipo de cambio unificado sin restricciones», afirma la entidad de Dimon.

